martes, 24 de febrero de 2015

TUS MANOS

He oído a muchas mujeres decir que lo primero en lo que se fijan cuando conocen a un hombre, es en sus manos. Lo cierto es que yo nunca he pertenecido a ese grupo de mujeres, quizás lo que más me llamaba la atención fueran los ojos, me gusta mirar a la gente a los ojos, aunque a veces me han reclamado en ese sentido, quizás cuando algo me perturba o estoy teniendo una de esas conversaciones que me llevan a meditar o pensar. 

Pero hoy nos ocupan las manos, si me permitís el juego de palabras. Y es cierto que las manos nos pueden llegar a decir mucho de una persona y pensando en unas manos masculinas, me salieron estos versos. La imagen que acompaña también fue una fuente de inspiración. Unas manos suaves de dedos largos y al tiempo poderosas y fuertes. Manos con alma de escritor capaces de acariciar con sus letras y con sus yemas. En fin que me pongo moñas total, espero que estas tonterías que a veces me salen os gusten, yo disfruto compartiéndolas con todos vosotros.

Deja que te bese amor, déjame saborear tu sonrisa,
esa que siempre tienes guardada para mí.
Pero hoy no solo quiero besar tu boca, hoy quiero besar tus manos
extasiarme con el sabor de tus falanges
que caprichosas examinan mi alma expuesta solo para ti.
Déjame arrastrar el calor de tus dedos por mi cuello
agitando el velo de mi respiración.
Sí amor, agitas mi aire convirtiéndolo en fuego
uno capaz de hacerme arder en combustión espontánea.
Quémate conmigo mientras tus manos bailan al son de mis caderas
a las que te aferras por temor a caerte 
en un giro inesperado del baile de nuestras vidas.

Deja que te bese amor, no solo tu boca sino tus manos.
Siente la calidez de mi aliento en las yemas de tus dedos,
en la palma de tu mano que deseosa en un pizzicato
de mi cuerpo de guitarra, arranca gemidos que empañan los cristales,
los que están orientados al norte
y también los que están orientados al sur de calimas infinitas.
Deja que te bese amor, no solo tu boca, 
deja que bese también tus manos.

jueves, 29 de enero de 2015

DOY LA CARA


No tengo costumbre de escribir en mi blog asuntos de temática social, porque principalmente me centro no solo en mis reseñas, sino en sentimientos que todos en un momento dado hemos conocido.  

Pero en esta ocasión he decidido que lo voy a hacer, porque estoy reivindicativa y porque ¡ya está bien! Sé que con esto no voy a conseguir absolutamente nada, solo quizás despotricar un poco sobre el asunto, la llamada violencia de género. Aunque creo que el término "violencia machista" es mucho más adecuado, y es en el que me voy a concentrar en esta ocasión, porque el machismo y la cobardía es lo que hace que un hombre sea capaz de maltratar e incluso llegar a matar a su compañera, esposa y madre de sus hijos.

Ese asqueroso argumento del que se valen muchos hombres: "si no eres mía no eres de nadie". ¿Acaso es la mujer posesión de nadie, como para disponer de ella a su antojo? La cobardía e inseguridad de algunos hombres es lo que hace que maltrate a su pareja, dominándola y sometiéndola con la falsa sensación de superioridad.

Este año pasado cincuenta y nueve mujeres fueron asesinadas por sus parejas y en lo que vamos de año ya llevamos dos. Eso sin contar todas las que sufren el maltrato físico y/o verbal. Se anima a la mujer a denunciar pero no siempre es fácil. Hay una serie de factores que en ocasiones impiden a la mujer hacerlo como el temor al empeoramiento del abuso, el temor a que parientes y amigos no crean que se es una mujer maltratada ya que el esposo/compañero aparentemente es un ser pacífico. Tal vez estas mujeres aguanten porque quieren que sus hijos crezcan con los dos padres y les preocupe la manutención tanto de ellas como de sus hijos. A otras se las hace creer que la culpa es de ellas, que quizás se merezca la bofetada. Y por otra parte está la vergüenza de admitir el maltrato y vivir con la esperanza de que la situación mejore.

Desde aquí un fuerte abrazo a todas esas mujeres. A vosotras os dedico estas palabras de ánimo y fuerza.

Te golpea con la mirada punzante de un destornillador
acusándote de ligera o de torpe 
según el vino o el humor que ese día se le presentó.
No comprendes sus escarnios en lo público
y en lo privado, atacando tus interiores
arrastrándolos por el fango.

¡Levántate compañera! A por tu vida en el horizonte.
Sal del rincón de tu confinamiento,
daremos la cara sin miedo al enfrentamiento.
Mira valiente hacia delante 
con los ojos verdes de los pastos de la esperanza.
Cruza el puente sin mirar atrás
una mano amiga te ayudará.

domingo, 11 de enero de 2015

UN AÑO PARA EL AMOR O UN AMOR PARA EL AÑO

Estoy que me salgo, ya sé que no suelo colgar entradas tan seguidas pero me he dejado llevar y digo ¡qué narices a escribir que son dos días! Un punto de vista bastante epicúreo pero hoy me lo voy a permitir.

Y comienza un nuevo año, otro más. Y los años pasan a una velocidad de vértigo para algunos, sobretodo para los que ya tenemos cierta edad. A los jóvenes les parecerá que el tiempo va despacio, lento, incluso a veces parece que se arrastra, os puedo asegurar -si es que tengo algún joven lector entre mis asiduos- que esa sensación pasa en cuanto cruzas el umbral de los treinta. El tiempo se precipita como una cuesta de enero en sentido invertido, es pindia ¿verdad? Cuesta subirla pero os aseguro que luego la velocidad que coge  es mareante. Y de repente tus hijos son mayores, y no te necesitan y te hacen abuela y de vez en cuando ejerces como tal y el tiempo pasa deprisa y llegas a los cincuenta y dices, ¡no puede ser, si no me ha dado tiempo a hacer todas las cosas que tenía pendientes! 

Hace poco he tenido esa sensación con una película de animación "Up". Llega la vejez sin haber hecho todo lo que se tenía planeado, todos los sueños que albergamos en nuestros corazones. Los que habéis visto la película sabréis que en el fondo es una maravillosa historia de amor, conmovedora hasta el llanto. Soy así, qué le voy a hacer lo mismo lloro con un bolero que con una película de animación o con una interpretación libre de Romeo y Julieta. Y sí, pensando en el amor andaba cuando me salió todo esto que ahora paso a redactar, porque ¿qué sino el amor mueve el mundo? ¿Qué nos queda si no tenemos amor?
Así que como es un nuevo año, y de nuevos propósitos y tal y tal, yo os deseo que el que no lo tenga ya, que lo encuentre y el que ya lo tiene que lo conserve porque no hay nada más hermoso que el amor y el estar enamorado y si no ya me lo diréis, ah y duele, sí duele, pero es que esto funciona así.

Porque el amor anda agazapado a la vuelta de la esquina, dispuesto a asaltarte dejándote con un atraco en el alma y con las piernas temblorosas.

El amor es eso que espera detrás de una mirada, de una sonrisa, de un guiño inocente de complicidad. Así nos asalta el amor, sin previo aviso y nos roba la voluntad, la cordura, el raciocinio. Y nos quema por dentro con un fuego más fuerte que la muerte que nos deja aturdidos sin resuello intentando encontrar explicación lógica a algo que en realidad no la tiene.

Y sabes que es un amor de verdad, de los que duran porque es alimentado y cuidado y acariciado cada día, cada semana sin descanso, sin medida. Y te preguntas ¿se puede amar más? Y encuentras la respuesta al cabo de los días cuando ves que el amor que sentías, ese desbordante que te ahoga y no te deja respirar, es una mota de polvo en la balanza.

Así es el amor y si no lo sientes así es que nunca has estado enamorado de verdad.

¡Buena suerte y buen amor!

lunes, 22 de diciembre de 2014

SE PROHÍBE MANTENER AFECTOS DESMEDIDOS EN LA PUERTA DE LA PENSIÓN

Con este singular título nos sorprende de nuevo Mamen Sanchez en una novela que te hará reír y llorar a partes iguales.

Es la segunda novela que leo de esta autora y me decidí por esta nueva historia después de haber disfrutado enormemente de la que leí con anterioridad, a saber La Felicidad es un Té Contigo, de la que también hice reseña.

En esta ocasión la protagonista es Cecilia, una mujer de 43 años sin hijos que se encuentra completamente abatida después de su fracaso matrimonial. A la desesperada casi, intenta darle un giro a su vida y acomete con un proyecto, para mi gusto, fantástico, que consiste en remodelar la vieja casa de sus abuelos y convertirla en una pensión, algo pequeñito y familiar, de hecho solo cuenta con tres habitaciones. Así que ella y las nuevas huéspedes, estudiantes universitarias, vivirán y descubrirán misterios, secretos familiares y naturalmente el amor.

Tres estudiantes y la asistenta, un albañil y un inmigrante keniata sin papeles y por supuesto la propia casera. 

Mamen Sanchez de manera genial consigue que todos y cada uno de ellos tengan un papel de la mayor relevancia en la historia de la que he de decir disfruté muchísimo. Cada capítulo del libro lleva el título de las normas de la pensión, un total de veinticinco. Normas que serán pasadas por alto en más de una ocasión incluso por la propia dueña de la pensión.

Un buen amigo bloguero me sugirió que ante una crítica comentara primero lo que menos me había gustado de la novela para a continuación alabar su contenido. Pues bien, no encuentro nada reprobable en la historia. Me ha encantado, ha sido una lectura fresca, amena, divertida, tierna, pasional y absolutamente adorable. 

Os la recomiendo sin género de dudas para estas vacaciones, si las vuestras son de esas relajadas y alejadas de la vorágine navideña. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA

"Medio mundo habla del otro medio", mi madre siempre me decía eso y supongo que es verdad. Parece innato en el ser humano, o en muchos seres, dejémoslo así, hablar de los demás y sorprendentemente lo hacen con absoluto desconocimiento de causa. 

En parte, pobrecitos, hablan porque sus vidas vacías y aburridas les impelen a mirar en la vida de los demás cuando tienen sus casas llenas de ropa sucia que por desgracia son incapaces de ver y de lavar. Cuando a mí a veces me han preguntado sobre la vida de otros o si yo sé tal o cual cosa sobre los demás, siempre he contestado lo mismo: ni lo sé, ni me importa. Esto no es falta de interés personal sino no meter mis narices en los asuntos ajenos. Solo me interesa la vida de mis amigos más cercanos pero por supuesto respetando su intimidad o la vida de mi familia más cercana.

Siempre he pensado que bastante tengo yo con mis propios asuntos como para indagar en la vida de los demás. 

¿He hablado de esto en alguna entrada anterior? Seguramente porque este es un tema recurrente en lo que respecta a mi vida. Algunos parecen saber más que yo. En fin, gracias a Dios esto ya no me quita el sueño, al fin conseguí mi chubasquero del que ya hablé en una entrada anterior. 

http://buhonerodelaurora.blogspot.com.es/2014/03/sin-chubasquero.html

Todo en esta vida es susceptible de ser fuente de inspiración incluido un tema como este, así que uno de esos arrebatos que me pegan me salen cosas como estas:

"Adelante, no se repriman, 
sírvanse ustedes mismos.
Diseccionen mi alma, 
decidan quién provocó esa herida en mi corazón, 
pueden salpimentar al gusto 
y poner de su cosecha y ofrecerlo 
como manjar a los hambrientos oídos de cloaca.

Tú, sí, tú, siente libre 
de practicarle una autopsia a mis entrañas,
analiza el contenido de mis interiores 
y expón tu versión 
en el circo romano de tu propia vida 
rodeada de oídos vociferantes
sedientos de sangre.

Ustedes, vosotros, tú... 
no tenéis ni idea 
y de la abundancia 
de vuestra ignorancia, 
habla vuestra boca."

martes, 25 de noviembre de 2014

EL JUEGO DE RIPPER

Primero me dijeron que este libro de Isabel Allende era lectura para jóvenes, luego me dijeron que no, que no era era una novela dirigida al público más joven.

Bueno al final me decidí por leerlo ya que tengo especial debilidad por esta escritora. Así que he sacado mi propia conclusión. Efectivamente la veo como una novela dirigida a los lectores más jóvenes aunque por supuesto apta para lectores más talluditos también.

Un grupo de jóvenes adolescentes (de ahí lo de que el libro está especialmente dirigido a un público juvenil) mediante un juego de rol llamado Ripper, se dedican a investigar una oleada de crímenes ya predichos por una astróloga. El grupo capitaneado por una joven de diecisiete años, Amanda, llega a la conclusión de que todos los crímenes están entrelazados y que han sido cometidos por el mismo asesino, un asesino en serie que va dejando su "marca".
Amanda que resulta ser una chica avispada y sumamente inteligente, deja patente junto al resto de jugadores su audacia, llegando a dejar en evidencia al propio Departamento de Homicidios de San Francisco incluido el propio jefe de departamento Bob Martin que casualmente es padre de Amanda.

Aunque es un estilo que Allende no suele frecuentar, el thriller y el suspense, sin duda lleva su marca. En todas las novelas de Allende, al menos en todas las que yo he leído y han sido unas cuantas, hay un punto de esoterismo y magia que parece fascinar a la autora y esta novela no puede ser menos, de ahí personajes como la astróloga o la madre de Amanda, Indiana, que con su Clínica Holística parece curar los males del alma.

Algo que me ha gustado mucho ha sido la tierna relación existente entre el abuelo, que colabora en la investigación de los crímenes formando parte de este juego de rol, y su nieta Amanda. Esta enternecedora relación nos hace ver que el salto generacional es salvable llegando a ser sumamente enriquecedor para ambas partes.

Otra cosa que me indica que esta obra está principalmente dirigida a los lectores más jóvenes es que la secuencia erótica de todas las novelas de Allende desaparece, aunque ni mucho menos la novela es ñoña o naiv, para nada, describe imágenes bastante truculentas de una manera bastante gráfica.

En resumen es una novela entretenida, dinámica. Una novela negra casi al mas puro estilo escandinavo.

Me ha gustado pero no pasará a formar parte de mi lista de libros favoritos.

martes, 4 de noviembre de 2014

LOVE STORY

"A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre". 

Esta es una de esas frases emblemáticas que ya forman parte de nuestra memoria cinéfila colectiva. Escarlata O'Hara con un puñado de tierra de su amada Tara en lo alto de la colina, una frase y una imagen del maravilloso y memorable clásico "Lo que el Viento se llevó".

O quién no recuerda esa otra de "Casablanca": 
"Siempre nos quedará París". Rick despidiéndose del amor de su vida Ilsa.

Bueno no pretendo con esta entrada hablar de cine aunque también me gusta, sobre todo el cine clásico, pero ya hay blogueros cinéfilos maravillosos cuyas críticas son una delicia leer, pensando estaba en un blog amigo que sigo con asiduidad y que os recomiendo sin género de dudas, Motel Purgatorio, inquietante nombre para un blog de cine y absolutamente fantástico. No os lo perdáis.

Dicho lo cual paso a redactar el motivo de esta entrada que no es otro que el de analizar una de esas frases de película que pasarán para siempre a formar parte de los anales de la historia del cine. Pensando estaba en la frase inolvidable de "Love Story": "Amar significa no tener que decir nunca lo siento."

¿Esto qué quiere decir? ¿Que nunca vas a pedir perdón a tu pareja si metes la pata? ¿O que nunca metes la pata y por lo tanto nunca tienes necesidad de pedir perdón?

Esta es una de esas frases sin sentido, bajo mi humilde punto de vista, que sorprendentemente ha circulado como si fuera una hermosa declaración de amor. Probablemente solo el guionista sabía lo que quería decir, sin embargo se ha repetido hasta la saciedad sin compartir nadie su significado más literal (estoy segura de eso) como la declaración de amor más sublime.

¿Acaso no es una muestra de amor el reconocer tus errores y pedir perdón?
El amor a nuestro amado hará que digamos "lo siento" todas las veces que sea necesario, porque nos duele herirlo, porque nos duele su dolor si lo hemos ofendido.

"Love Story" es sin duda una gran película, una hermosa historia de amor con triste final ciertamente, pero de esas que las almas sensibles disfrutan llorando a moco tendido, como yo. Pero esta frase está equivocada.

Amar significa saber decir "lo siento mi amor, perdóname". Así que ama sin medida y si puedes perdona sin reservas.