Suena el despertador, es hora de levantarse, has pasado mala noche pero tienes que ir a trabajar. En realidad no te gusta tu trabajo, pero te da de comer, a ti y a tu familia. El jefe es de esas personas amargadas y descontentas con la vida que deja patente su amargura en las carnes de sus empleados. Puedes intentar ponerte en su lugar, quizás él tampoco ha pasado buena noche, o tampoco le gusta su trabajo pero tienes que ir al curro y sufrirlo un día más. Sales de casa corriendo como siempre, m... aun no te ha hecho efecto el café, vas a cámara lenta y tienes que ir acelerado para coger el tren. Menos mal llegas a tiempo, el tren suele ser puntual. Ves un asiento libre y te sientas agotado ya. El tren se pone en marcha y observas a tu alrededor. Caras y más caras, todas del mismo color, gris. ¿Tendré yo el mismo color? te preguntas y sabes la respuesta, sabes que lo más probable es que tú también tengas ese color, el maldito color gris.
Con esta reflexión en mente pensé que había que hacer algo al respecto, intentar cambiar eso, buscar la luz al final del túnel y quizás esa luz sea la cara de tu amado o de tu amada. Busquémonos y amémonos.
"Hoy he vuelto a buscar tu rostro,
ese óvalo perfecto entre la multitud de caras grises
y geometrías somnolientas que bostezan
en el vagón de arrastre de sus vidas anodinas.
Esos rostros estancados en el andén de la amargura,
en el suspiro de la estación término.
Hoy he vuelto a buscar tu rostro feliz
por los besos que nos dimos,
los que guardas en tus bolsillos
y que tienes enumerados.
Cuenta los besos amor, y verás que te falta uno,
el que yo me llevé, el último beso en la estación.
Ese beso es mío, el que me ayuda a buscar tu rostro,
en otra boca, en otro destino.
Al fin encuentro tu rostro,
cuando cierro mis ojos al otro lado de la catenaria
rescatando tu beso con sabor a luz,
con sabor a óvalo perfecto."
lunes, 13 de abril de 2015
lunes, 30 de marzo de 2015
ME BUSCARÁS
Está más que demostrado que la estupidez humana no tiene límites, hartos estamos de ver u oír que esto es así. No sé quién es más estúpido si el que expone en una feria de arte su "obra" o el que la compra por un precio astronómico, y naturalmente estoy hablando de esas cosas que a todos nos costaría considerar arte por mucho que se empeñen. Aunque luego venga el entendido de turno y nos deje claro que los ignorantes por considerar que una bolsa de basura es eso una bolsa de basura, somos nosotros. ¿Nos toman por idiotas? Pero el ser humano sigue tragando con carros y carretas cuando se le miente a la cara con sonrisa burlona y se le dice que habrá curro para todos y nos ponen la reposición de Curro Jiménez. O cuando se le manipula desde los medios de comunicación de manera descarada.
La estupidez nos lleva a tropezar una y otra vez con la misma piedra en vez de darle una patada y luego vienen los lloros y lamentos. Por desgracia damos por sentadas demasiadas cosas, esto también es estupidez o necedad. No las valoramos hasta que las perdemos por un revés de la vida, y el amor no es una excepción.
No hace demasiado leí una novela cuya protagonista decía que el amor verdadero se riega cada día. ¿Se acaba la pasión? Yo creo que es posible mantener la pasión y sentir el amor si se quiere, si se lucha, si se riega, si se agita como una botella de champán pero cuando eso no sucede la pasión se apaga y el amor se muere.
De eso habla el poema de hoy, de lo que pasa cuando uno se ha ido porque el amor no se ha cuidado. Cuando lo buscas ya no está porque en tu estupidez no has sabido valorar y cuidar lo que tienes. Luego piensas "¿y si le hubiera dicho más cuánto le quiero, cuánto le necesito? ¿Y si le hubiera mostrado cuán importante es para mí?"
Cuida lo que tienes, ese hombre o esa mujer a la que un día elegiste como compañer@ de viaje en tu vida, no seas estúpid@.
"Algún día me buscarás de manera frenética
por los rincones en los que nos amamos,
detrás de las paredes que escucharon
nuestras risas azules en mis amaneceres.
Buscarás mis manos recorriendo tu cuerpo
entre las arenas húmedas de la noche
tatuada en el firmamento de mi deseo.
Buscarás mi boca besando tus labios
que yo soñaba con besos largos
como el transiberiano que caprichoso gira
su destino hacia el sur.
Ese sur cálido que te recibía con las alas extendidas,
adentrándote en el túnel cavernoso de Eros.
Algún día me buscarás y no me hallarás
en la celda de castigo que supuso tu desapego,
tu indiferencia salvaje que aprisionaba mi cuerpo
en las costuras del llanto.
Algún día me buscarás
pero solo encontrarás mi espacio."
martes, 24 de febrero de 2015
TUS MANOS
Pero hoy nos ocupan las manos, si me permitís el juego de palabras. Y es cierto que las manos nos pueden llegar a decir mucho de una persona y pensando en unas manos masculinas, me salieron estos versos. La imagen que acompaña también fue una fuente de inspiración. Unas manos suaves de dedos largos y al tiempo poderosas y fuertes. Manos con alma de escritor capaces de acariciar con sus letras y con sus yemas. En fin que me pongo moñas total, espero que estas tonterías que a veces me salen os gusten, yo disfruto compartiéndolas con todos vosotros.
Deja que te bese amor, déjame saborear tu sonrisa,
esa que siempre tienes guardada para mí.
Pero hoy no solo quiero besar tu boca, hoy quiero besar tus manos
extasiarme con el sabor de tus falanges
que caprichosas examinan mi alma expuesta solo para ti.
Déjame arrastrar el calor de tus dedos por mi cuello
agitando el velo de mi respiración.
Sí amor, agitas mi aire convirtiéndolo en fuego
uno capaz de hacerme arder en combustión espontánea.
Quémate conmigo mientras tus manos bailan al son de mis caderas
a las que te aferras por temor a caerte
en un giro inesperado del baile de nuestras vidas.
Deja que te bese amor, no solo tu boca sino tus manos.
Siente la calidez de mi aliento en las yemas de tus dedos,
en la palma de tu mano que deseosa en un pizzicato
de mi cuerpo de guitarra, arranca gemidos que empañan los cristales,
los que están orientados al norte
y también los que están orientados al sur de calimas infinitas.
Deja que te bese amor, no solo tu boca,
deja que bese también tus manos.
jueves, 29 de enero de 2015
DOY LA CARA
No tengo costumbre de escribir en mi blog asuntos de temática social, porque principalmente me centro no solo en mis reseñas, sino en sentimientos que todos en un momento dado hemos conocido.
Pero en esta ocasión he decidido que lo voy a hacer, porque estoy reivindicativa y porque ¡ya está bien! Sé que con esto no voy a conseguir absolutamente nada, solo quizás despotricar un poco sobre el asunto, la llamada violencia de género. Aunque creo que el término "violencia machista" es mucho más adecuado, y es en el que me voy a concentrar en esta ocasión, porque el machismo y la cobardía es lo que hace que un hombre sea capaz de maltratar e incluso llegar a matar a su compañera, esposa y madre de sus hijos.
Ese asqueroso argumento del que se valen muchos hombres: "si no eres mía no eres de nadie". ¿Acaso es la mujer posesión de nadie, como para disponer de ella a su antojo? La cobardía e inseguridad de algunos hombres es lo que hace que maltrate a su pareja, dominándola y sometiéndola con la falsa sensación de superioridad.
Este año pasado cincuenta y nueve mujeres fueron asesinadas por sus parejas y en lo que vamos de año ya llevamos dos. Eso sin contar todas las que sufren el maltrato físico y/o verbal. Se anima a la mujer a denunciar pero no siempre es fácil. Hay una serie de factores que en ocasiones impiden a la mujer hacerlo como el temor al empeoramiento del abuso, el temor a que parientes y amigos no crean que se es una mujer maltratada ya que el esposo/compañero aparentemente es un ser pacífico. Tal vez estas mujeres aguanten porque quieren que sus hijos crezcan con los dos padres y les preocupe la manutención tanto de ellas como de sus hijos. A otras se las hace creer que la culpa es de ellas, que quizás se merezca la bofetada. Y por otra parte está la vergüenza de admitir el maltrato y vivir con la esperanza de que la situación mejore.
Desde aquí un fuerte abrazo a todas esas mujeres. A vosotras os dedico estas palabras de ánimo y fuerza.
Te golpea con la mirada punzante de un destornillador
acusándote de ligera o de torpe
según el vino o el humor que ese día se le presentó.
No comprendes sus escarnios en lo público
y en lo privado, atacando tus interiores
arrastrándolos por el fango.
¡Levántate compañera! A por tu vida en el horizonte.
Sal del rincón de tu confinamiento,
daremos la cara sin miedo al enfrentamiento.
Mira valiente hacia delante
con los ojos verdes de los pastos de la esperanza.
Cruza el puente sin mirar atrás
una mano amiga te ayudará.
domingo, 11 de enero de 2015
UN AÑO PARA EL AMOR O UN AMOR PARA EL AÑO
Estoy que me salgo, ya sé que no suelo colgar entradas tan seguidas pero me he dejado llevar y digo ¡qué narices a escribir que son dos días! Un punto de vista bastante epicúreo pero hoy me lo voy a permitir.
Y comienza un nuevo año, otro más. Y los años pasan a una velocidad de vértigo para algunos, sobretodo para los que ya tenemos cierta edad. A los jóvenes les parecerá que el tiempo va despacio, lento, incluso a veces parece que se arrastra, os puedo asegurar -si es que tengo algún joven lector entre mis asiduos- que esa sensación pasa en cuanto cruzas el umbral de los treinta. El tiempo se precipita como una cuesta de enero en sentido invertido, es pindia ¿verdad? Cuesta subirla pero os aseguro que luego la velocidad que coge es mareante. Y de repente tus hijos son mayores, y no te necesitan y te hacen abuela y de vez en cuando ejerces como tal y el tiempo pasa deprisa y llegas a los cincuenta y dices, ¡no puede ser, si no me ha dado tiempo a hacer todas las cosas que tenía pendientes!
Hace poco he tenido esa sensación con una película de animación "Up". Llega la vejez sin haber hecho todo lo que se tenía planeado, todos los sueños que albergamos en nuestros corazones. Los que habéis visto la película sabréis que en el fondo es una maravillosa historia de amor, conmovedora hasta el llanto. Soy así, qué le voy a hacer lo mismo lloro con un bolero que con una película de animación o con una interpretación libre de Romeo y Julieta. Y sí, pensando en el amor andaba cuando me salió todo esto que ahora paso a redactar, porque ¿qué sino el amor mueve el mundo? ¿Qué nos queda si no tenemos amor?
Así que como es un nuevo año, y de nuevos propósitos y tal y tal, yo os deseo que el que no lo tenga ya, que lo encuentre y el que ya lo tiene que lo conserve porque no hay nada más hermoso que el amor y el estar enamorado y si no ya me lo diréis, ah y duele, sí duele, pero es que esto funciona así.
Porque el amor anda agazapado a la vuelta de la esquina, dispuesto a asaltarte dejándote con un atraco en el alma y con las piernas temblorosas.
El amor es eso que espera detrás de una mirada, de una sonrisa, de un guiño inocente de complicidad. Así nos asalta el amor, sin previo aviso y nos roba la voluntad, la cordura, el raciocinio. Y nos quema por dentro con un fuego más fuerte que la muerte que nos deja aturdidos sin resuello intentando encontrar explicación lógica a algo que en realidad no la tiene.
Y sabes que es un amor de verdad, de los que duran porque es alimentado y cuidado y acariciado cada día, cada semana sin descanso, sin medida. Y te preguntas ¿se puede amar más? Y encuentras la respuesta al cabo de los días cuando ves que el amor que sentías, ese desbordante que te ahoga y no te deja respirar, es una mota de polvo en la balanza.
Así es el amor y si no lo sientes así es que nunca has estado enamorado de verdad.
¡Buena suerte y buen amor!
Y comienza un nuevo año, otro más. Y los años pasan a una velocidad de vértigo para algunos, sobretodo para los que ya tenemos cierta edad. A los jóvenes les parecerá que el tiempo va despacio, lento, incluso a veces parece que se arrastra, os puedo asegurar -si es que tengo algún joven lector entre mis asiduos- que esa sensación pasa en cuanto cruzas el umbral de los treinta. El tiempo se precipita como una cuesta de enero en sentido invertido, es pindia ¿verdad? Cuesta subirla pero os aseguro que luego la velocidad que coge es mareante. Y de repente tus hijos son mayores, y no te necesitan y te hacen abuela y de vez en cuando ejerces como tal y el tiempo pasa deprisa y llegas a los cincuenta y dices, ¡no puede ser, si no me ha dado tiempo a hacer todas las cosas que tenía pendientes!
Hace poco he tenido esa sensación con una película de animación "Up". Llega la vejez sin haber hecho todo lo que se tenía planeado, todos los sueños que albergamos en nuestros corazones. Los que habéis visto la película sabréis que en el fondo es una maravillosa historia de amor, conmovedora hasta el llanto. Soy así, qué le voy a hacer lo mismo lloro con un bolero que con una película de animación o con una interpretación libre de Romeo y Julieta. Y sí, pensando en el amor andaba cuando me salió todo esto que ahora paso a redactar, porque ¿qué sino el amor mueve el mundo? ¿Qué nos queda si no tenemos amor?
Así que como es un nuevo año, y de nuevos propósitos y tal y tal, yo os deseo que el que no lo tenga ya, que lo encuentre y el que ya lo tiene que lo conserve porque no hay nada más hermoso que el amor y el estar enamorado y si no ya me lo diréis, ah y duele, sí duele, pero es que esto funciona así.
Porque el amor anda agazapado a la vuelta de la esquina, dispuesto a asaltarte dejándote con un atraco en el alma y con las piernas temblorosas.
El amor es eso que espera detrás de una mirada, de una sonrisa, de un guiño inocente de complicidad. Así nos asalta el amor, sin previo aviso y nos roba la voluntad, la cordura, el raciocinio. Y nos quema por dentro con un fuego más fuerte que la muerte que nos deja aturdidos sin resuello intentando encontrar explicación lógica a algo que en realidad no la tiene.
Y sabes que es un amor de verdad, de los que duran porque es alimentado y cuidado y acariciado cada día, cada semana sin descanso, sin medida. Y te preguntas ¿se puede amar más? Y encuentras la respuesta al cabo de los días cuando ves que el amor que sentías, ese desbordante que te ahoga y no te deja respirar, es una mota de polvo en la balanza.
Así es el amor y si no lo sientes así es que nunca has estado enamorado de verdad.
¡Buena suerte y buen amor!
lunes, 22 de diciembre de 2014
SE PROHÍBE MANTENER AFECTOS DESMEDIDOS EN LA PUERTA DE LA PENSIÓN
Con este singular título nos sorprende de nuevo Mamen Sanchez en una novela que te hará reír y llorar a partes iguales.Es la segunda novela que leo de esta autora y me decidí por esta nueva historia después de haber disfrutado enormemente de la que leí con anterioridad, a saber La Felicidad es un Té Contigo, de la que también hice reseña.
En esta ocasión la protagonista es Cecilia, una mujer de 43 años sin hijos que se encuentra completamente abatida después de su fracaso matrimonial. A la desesperada casi, intenta darle un giro a su vida y acomete con un proyecto, para mi gusto, fantástico, que consiste en remodelar la vieja casa de sus abuelos y convertirla en una pensión, algo pequeñito y familiar, de hecho solo cuenta con tres habitaciones. Así que ella y las nuevas huéspedes, estudiantes universitarias, vivirán y descubrirán misterios, secretos familiares y naturalmente el amor.
Tres estudiantes y la asistenta, un albañil y un inmigrante keniata sin papeles y por supuesto la propia casera.
Mamen Sanchez de manera genial consigue que todos y cada uno de ellos tengan un papel de la mayor relevancia en la historia de la que he de decir disfruté muchísimo. Cada capítulo del libro lleva el título de las normas de la pensión, un total de veinticinco. Normas que serán pasadas por alto en más de una ocasión incluso por la propia dueña de la pensión.
Un buen amigo bloguero me sugirió que ante una crítica comentara primero lo que menos me había gustado de la novela para a continuación alabar su contenido. Pues bien, no encuentro nada reprobable en la historia. Me ha encantado, ha sido una lectura fresca, amena, divertida, tierna, pasional y absolutamente adorable.
Os la recomiendo sin género de dudas para estas vacaciones, si las vuestras son de esas relajadas y alejadas de la vorágine navideña.
lunes, 8 de diciembre de 2014
LA IGNORANCIA ES ATREVIDA
"Medio mundo habla del otro medio", mi madre siempre me decía eso y supongo que es verdad. Parece innato en el ser humano, o en muchos seres, dejémoslo así, hablar de los demás y sorprendentemente lo hacen con absoluto desconocimiento de causa. En parte, pobrecitos, hablan porque sus vidas vacías y aburridas les impelen a mirar en la vida de los demás cuando tienen sus casas llenas de ropa sucia que por desgracia son incapaces de ver y de lavar. Cuando a mí a veces me han preguntado sobre la vida de otros o si yo sé tal o cual cosa sobre los demás, siempre he contestado lo mismo: ni lo sé, ni me importa. Esto no es falta de interés personal sino no meter mis narices en los asuntos ajenos. Solo me interesa la vida de mis amigos más cercanos pero por supuesto respetando su intimidad o la vida de mi familia más cercana.
Siempre he pensado que bastante tengo yo con mis propios asuntos como para indagar en la vida de los demás.
¿He hablado de esto en alguna entrada anterior? Seguramente porque este es un tema recurrente en lo que respecta a mi vida. Algunos parecen saber más que yo. En fin, gracias a Dios esto ya no me quita el sueño, al fin conseguí mi chubasquero del que ya hablé en una entrada anterior.
http://buhonerodelaurora.blogspot.com.es/2014/03/sin-chubasquero.html
Todo en esta vida es susceptible de ser fuente de inspiración incluido un tema como este, así que uno de esos arrebatos que me pegan me salen cosas como estas:
"Adelante, no se repriman,
sírvanse ustedes mismos.
Diseccionen mi alma,
decidan quién provocó esa herida en mi corazón,
pueden salpimentar al gusto
y poner de su cosecha y ofrecerlo
como manjar a los hambrientos oídos de cloaca.
Tú, sí, tú, siente libre
de practicarle una autopsia a mis entrañas,
analiza el contenido de mis interiores
y expón tu versión
en el circo romano de tu propia vida
rodeada de oídos vociferantes
sedientos de sangre.
Ustedes, vosotros, tú...
no tenéis ni idea
y de la abundancia
de vuestra ignorancia,
habla vuestra boca."
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