martes, 2 de junio de 2015

SIEMPRE NOS QUEDARÁ CASABLANCA

Después de tanta entrada personal tocaba ya una reseña. En esta ocasión no se trata de ninguna novela sino de poesía o más bien prosa poética. David Pérez Vega nos cuenta pequeñas historias de una manera poética que a mí me ha gustado especialmente. Muchas de las que se recogen en este poemario nos hablan del cine, la gran pasión de otro blog al que estaré eternamente ligada, Motel Purgatorio, y he querido compartir con todos vosotros mi parecer sobre el libro.

David Pérez Vega ha publicado la novela "Acantilados de Howth" y próximamente publicará su poemario "Móstoles era una fiesta" escrito en 1998. El que ahora mismo nos ocupa, si te gusta que te cuenten algo en la poesía, te gustará. Casi podría definirlo como un recopilatorio de microrelatos que en más de una ocasión me han transportado a mi infancia, al cine de mi barrio en Barcelona con sesión continua que si entrabas tarde pues te quedabas y podías ver el principio de la película si te lo habías perdido, es más podías ver toda la película otra vez. De hecho leer estos poemas sobre el cine me han inspirado para escribir yo también sobre mis vivencias cuando era niña cuando de vacaciones en casa de mis abuelos nos cogíamos la silla y nos íbamos a la plaza del pueblo donde iba el cinematógrafo y nos proyectaba las películas, para toda la familia, como las de Marisol. ¡Qué tiempos aquellos! Todo eso ha conseguido este escritor, actualmente profesor de secundaria, con sus historias, sus poemas. Gracias David.

Naturalmente la lectura, como el cine, transmite a unos y a otros cosas diferentes, así que os dejo esta pequeña muestra  para que os animéis a leer el poemario.


BANDA SONORA

Si esto fuese una película, al pronunciar
tú esas palabras, nos miraríamos fijamente
un instante y yo entonces te besaría sin remedio,
con la necesidad de un buzo a su bombona de aire.
La cámara se alejaría de la intimidad de la escena,
en un movimiento elevado de grúa
nos dejaría allí abrazados en la noche,
bajo los oles y los severos edificios de la Castellana.
Sonaría de fondo una suave música clásica,
el Otoño de Vivaldi, aunque obvio y caduco,
resultaría, en todo caso, de una emoción reconfortante.

Pero es la vida real y la banda sonora
es el claxon del coche de un imbécil, la serenidad
incurable de los charcos más hondos de la acera,
y yo he de tragarme una a una tus palabras
con una débil sonrisa. Esas palabras que cada vez
me duelen más puestas en los labios de una chica,
brillantes, con su señuelo de trampa para incautos,
"Pero qué majo que eres", Brillantes.



miércoles, 27 de mayo de 2015

LLANTO EN SOLEDAD


Mucho ha inspirado la soledad, libros, poemas, canciones, películas... Para algunos temible pero para otros un ansiado placer. Tener una familia grande puede dificultar momentos de soledad, de intimidad, de poder escuchar tus pensamientos y ordenar tus ideas por locas que sean.

Escuchar el silencio en completa soledad o acariciar la atmósfera que te rodea, en tu habitación. O quizás llorar a moco tendido sin que nadie se moleste, sin que a nadie le incomode, sin que nadie te pregunte. Unas veces por falta de soledad y otras por falta de tiempo, sí, para llorar también hace falta tiempo. Vas constantemente con el nudo en la garganta pero tus diferentes obligaciones te impiden llorar, has de mantener la compostura, guardar las apariencias y sonreír mintiendo al decir que todo va bien. Al fin y al cabo tampoco puedes ir contándole a todo el que te pregunta que tienes un nudo en la garganta que casi te impide respirar. 

Y un día llega el momento inesperado de soledad física, porque de la otra es más fácil tener, estar rodeado y sin embargo sentirse solo, por desgracia creo que hay una gran parte de la población mundial que se siente así. Gregarios y apelotonados y sin embargo solos. Buscando calor y sin embargo no dejar de sentir frío. Paradojas de la vida.

Por fin sola, por fin puedo llorar.



Quizás debería aprovechar a llorar
ahora que estoy sola bajo la jamba de la almohada
ahora que nadie me mira ni pregunta
por miedo a la respuesta.

Debería aprovechar a llorar
ahogándome por dentro 
hasta quedar seca y arrugada,
para aplacar las conciencias
de los otros, de los cobardes.

Aprovecharé a llorar
por las cosas que se quedaron 
en el camino, que se perdieron para siempre
por las alas cortadas 
y por las puertas en el campo.

Y lloré al fin hasta dormir mi alma
hasta matar mi sed
de amor, de amar 
y ser amada.

domingo, 17 de mayo de 2015

LEVANDO ANCLAS


"Esto lo puedes hacer, pero esto otro no. Esto es apropiado para tu edad, pero esto otro no. Estos sentimientos los puedes tener, pero estos otros no. Esto lo puedes escribir, pero esto otro no."


Cuando rondas los cincuenta y te están diciendo esto constantemente, pues la verdad es que se puede llevar bastante mal. Pareces tener un pepito grillo en el hombro constantemente, que no es que te ayude a no equivocarte, sino que coarta tus movimientos, y puede resultar ser una auténtica pesadilla. Pero lo peor no es eso, lo peor es que lo tienes que llevar encima, no lo puedes aplastar como una cucaracha porque entonces el aplastado serás tú. Son paradojas de la vida, cosas que para muchos de mis lectores serán incomprensibles pero sé que para algunos de ellos les resultará más que familiar.

Las mentes estrechas del entorno de uno hacen lo posible por torturar al que tiene su mente más abierta, más libre; pero las mentes estrechas confunden y consideran que tu mente no es libre, es libertina y consideran que tu mente es sucia, pero en realidad es la suya la que es sucia procurando buscar y revolver entre las miserias que todos, absolutamente todos tenemos, incluidos ellos. Personas que no viven, pero que tampoco dejan vivir. Controladores de las emociones ajenas.

Sé que esto es de lo que no se me está permitido escribir, pero es mi blog y pongo lo que me da la gana. Y si estoy cabreada y me apetece compartirlo lo voy a hacer. Con algunas cosas tendré que claudicar porque no me queda más remedio, pero con otras no. 

Suena a cabreo y estoy cabreada, pero a pesar de todo me salen poesías o versos o como lo queráis llamar, como esto:

LEVANDO ANCLAS

Te obligaron a levar el ancla
ese puerto no es para ti
sus aguas son demasiado tranquilas
te acunan en abrazos
que no están en tu mar
que no son de tu océano.

Tus velas no se pueden desplegar
en ese mástil 
que abrazas con tu cuerpo
cobijando besos
que no están en tu eslora
que no son de tu velero.



jueves, 14 de mayo de 2015

AMOR A LARGO PLAZO

¿Quién no ha discutido con su pareja en alguna ocasión? Por mucho que uno se ame, habrá momentos de tensión o desencuentros. Una palabra mal interpretada, una sensibilidad especial, un mal día.

La sensación en esos momentos pudiera ser la de que una pequeña fisura se abre en la relación, no tiene importancia sigue siendo el mismo jarrón hermoso y con las florituras que lo adornan no se aprecia esa pequeña fisura, ese arañazo que queda oculto bajo las inmensas capas de amor.

Cuidamos nuestro jarrón y hacemos uso y disfrute de él, lo adornamos con flores de vez en cuando, ese pequeño detalle que hace que haya momentos sublimes, una escapada romántica, una cena especial, un "te amo" entre beso y beso.

Con los años pudiera ser que ese jarrón perdiera un poquito de su brillo inicial, de cuando era nuevo, no obstante sigue siendo hermoso, es una joya que cuidamos con esmero, lo tratamos con más delicadeza aunque si lo miramos de cerca vemos los arañazos, las pequeñas fisuras bajo los bellos ornamentos del jarrón. Sin embargo sigue entero, sin roturas porque se habla, se comunica, se escucha, se ama. Es un jarrón de calidad, no de esos de importación baratos del bazar de la esquina. 

Pero el amor es un vínculo mucho más fuerte que todos los pequeños golpes que nos demos, los roces inevitables de estar tan juntos. Las aristas se van puliendo de uno y otro llegando a ser dos cantos rodados suaves que incluso si los pones juntos ves que se han adaptado el uno al otro formando un todo, llegando a estar en el fondo del jarrón a modo de base sólida que impide que el jarrón se tambalee. 

Es perfectamente posible que la relación llegue a ser ese hermoso jarrón a pesar de los desencuentros. Pero en el momento del choque frontal la sensación es otra y por eso escribí esto:


Siempre es la misma sensación
algo que se rompe en añicos desiguales 
como teselas de un mosaico,
y me repites que me amas
como siempre, sin fisuras.

Me cuesta creer que los golpes
no resquebrajan este amor
forjado en la sombra
a golpe de click en el yunque
de la nube.

Quizás salga fortalecido
como dice la canción
lo que no mata  hace más fuerte
este amor inconveniente,
un amor a largo plazo.



lunes, 13 de abril de 2015

TU ROSTRO

Suena el despertador, es hora de levantarse, has pasado mala noche pero tienes que ir a trabajar. En realidad no te gusta tu trabajo, pero te da de comer, a ti y a tu familia. El jefe es de esas personas amargadas y descontentas con la vida que deja patente su amargura en las carnes de sus empleados. Puedes intentar ponerte en su lugar, quizás él tampoco ha pasado buena noche, o tampoco le gusta su trabajo pero tienes que ir al curro y sufrirlo un día más. Sales de casa corriendo como siempre, m... aun no te ha hecho efecto el café, vas a cámara lenta y tienes que ir acelerado para coger el tren. Menos mal llegas a tiempo, el tren suele ser puntual. Ves un asiento libre y te sientas agotado ya. El tren se pone en marcha y observas a tu alrededor. Caras y más caras, todas del mismo color, gris. ¿Tendré yo el mismo color? te preguntas y sabes la respuesta, sabes que lo más probable es que tú también tengas ese color, el maldito color gris.

Con esta reflexión en mente pensé que había que hacer algo al respecto, intentar cambiar eso, buscar la luz al final del túnel y quizás esa luz sea la cara de tu amado o de tu amada. Busquémonos y amémonos.

"Hoy he vuelto a buscar tu rostro,
ese óvalo perfecto entre la multitud de caras grises
y geometrías somnolientas que bostezan 
en el vagón de arrastre de sus vidas anodinas.

Esos rostros estancados en el andén de la amargura, 
en el suspiro de la estación término.

Hoy he vuelto a buscar tu rostro feliz
por los besos que nos dimos,
los que guardas en tus bolsillos
y que tienes enumerados.

Cuenta los besos amor, y verás que te falta uno,
el que yo me llevé, el último beso en la estación.
Ese beso es mío, el que me ayuda a buscar tu rostro,
en otra boca, en otro destino.

Al fin encuentro tu rostro, 
cuando cierro mis ojos al otro lado de la catenaria
rescatando tu beso con sabor a luz,
con sabor a óvalo perfecto."

lunes, 30 de marzo de 2015

ME BUSCARÁS

Está más que demostrado que la estupidez humana no tiene límites, hartos estamos de ver u oír que esto es así. No sé quién es más estúpido si el que expone en una feria de arte su "obra" o el que la compra por un precio astronómico, y naturalmente estoy hablando de esas cosas que a todos nos costaría considerar arte por mucho que se empeñen. Aunque luego venga el entendido de turno y nos deje claro que los ignorantes por considerar que una bolsa de basura es eso una bolsa de basura, somos nosotros. ¿Nos toman por idiotas? 

Pero el ser humano sigue tragando con carros y carretas cuando se le miente a la cara con sonrisa burlona y se le dice que habrá curro para todos y nos ponen la reposición de Curro Jiménez. O cuando se le manipula desde los medios de comunicación de manera descarada. 

La estupidez nos lleva a tropezar una y otra vez con la misma piedra en vez de darle una patada y luego vienen los lloros y lamentos. Por desgracia damos por sentadas demasiadas cosas, esto también es estupidez o necedad. No las valoramos hasta que las perdemos por un revés de la vida, y el amor no es una excepción.

No hace demasiado leí una novela cuya protagonista decía que el amor verdadero se riega cada día. ¿Se acaba la pasión? Yo creo que es posible mantener la pasión y sentir el amor si se quiere, si se lucha, si se riega, si se agita como una botella de champán pero cuando eso no sucede la pasión se apaga y el amor se muere. 

De eso habla el poema de hoy, de lo que pasa cuando uno se ha ido porque el amor no se ha cuidado. Cuando lo buscas ya no está porque en tu estupidez no has sabido valorar y cuidar lo que tienes. Luego piensas "¿y si le hubiera dicho más cuánto le quiero, cuánto le necesito? ¿Y si le hubiera mostrado cuán importante es para mí?" 

Cuida lo que tienes, ese hombre o esa mujer a la que un día elegiste como compañer@ de viaje en tu vida, no seas estúpid@.

"Algún día me buscarás de manera frenética 
por los rincones en los que nos amamos,
detrás de las paredes que escucharon 
nuestras risas azules en mis amaneceres.

Buscarás mis manos recorriendo tu cuerpo
entre las arenas húmedas de la noche
tatuada en el firmamento de mi deseo.

Buscarás mi boca besando tus labios
que yo soñaba con besos largos
como el transiberiano que caprichoso gira
su destino hacia el sur.
Ese sur cálido que te recibía con las alas extendidas,
adentrándote en el túnel cavernoso de Eros.

Algún día me buscarás y no me hallarás
en la celda de castigo que supuso tu desapego,
tu indiferencia salvaje que aprisionaba mi cuerpo
en las costuras del llanto.

Algún día me buscarás 
pero solo encontrarás mi espacio."

martes, 24 de febrero de 2015

TUS MANOS

He oído a muchas mujeres decir que lo primero en lo que se fijan cuando conocen a un hombre, es en sus manos. Lo cierto es que yo nunca he pertenecido a ese grupo de mujeres, quizás lo que más me llamaba la atención fueran los ojos, me gusta mirar a la gente a los ojos, aunque a veces me han reclamado en ese sentido, quizás cuando algo me perturba o estoy teniendo una de esas conversaciones que me llevan a meditar o pensar. 

Pero hoy nos ocupan las manos, si me permitís el juego de palabras. Y es cierto que las manos nos pueden llegar a decir mucho de una persona y pensando en unas manos masculinas, me salieron estos versos. La imagen que acompaña también fue una fuente de inspiración. Unas manos suaves de dedos largos y al tiempo poderosas y fuertes. Manos con alma de escritor capaces de acariciar con sus letras y con sus yemas. En fin que me pongo moñas total, espero que estas tonterías que a veces me salen os gusten, yo disfruto compartiéndolas con todos vosotros.

Deja que te bese amor, déjame saborear tu sonrisa,
esa que siempre tienes guardada para mí.
Pero hoy no solo quiero besar tu boca, hoy quiero besar tus manos
extasiarme con el sabor de tus falanges
que caprichosas examinan mi alma expuesta solo para ti.
Déjame arrastrar el calor de tus dedos por mi cuello
agitando el velo de mi respiración.
Sí amor, agitas mi aire convirtiéndolo en fuego
uno capaz de hacerme arder en combustión espontánea.
Quémate conmigo mientras tus manos bailan al son de mis caderas
a las que te aferras por temor a caerte 
en un giro inesperado del baile de nuestras vidas.

Deja que te bese amor, no solo tu boca sino tus manos.
Siente la calidez de mi aliento en las yemas de tus dedos,
en la palma de tu mano que deseosa en un pizzicato
de mi cuerpo de guitarra, arranca gemidos que empañan los cristales,
los que están orientados al norte
y también los que están orientados al sur de calimas infinitas.
Deja que te bese amor, no solo tu boca, 
deja que bese también tus manos.